La Caverna Iniciática

Imagem relacionada

Quiero referirme a un tema que es unánime entre los símbolos de todas las tradiciones y que se halla tan íntimamente asociado con nuestra Orden que todos los masones lo conocemos y hemos pasado por la experiencia de su ritualización. Estamos hablando del símbolo cósmico y universal de la caverna iniciática, lugar sagrado donde se produce el comienzo del despertar a la auténtica realidad del mundo y de la vida que se efectuará simbólicamente como un paso del oscuro interior de la tierra, de lo infrahumano, a la claridad ordenada de lo verdaderamente humano, de las tinieblas a la luz.

Es inevitable este paso por las tinieblas del submundo de la ignorancia de lo nocturno, para poder nacer nuevamente en el mundo de lo diurno, del conocimiento. Todo nacimiento está sujeto a estas coordenadas como puede apreciarse tanto en el proceso de gestación de una planta, donde la semilla comienza su germinación en el interior de la tierra, como en el propio nacimiento humano, donde el óvulo fecundado por el licor seminal inicia un proceso de fecundación que generará una nueva vida.

Si hacemos las trasposiciones correspondientes al plano de la psicología, comprenderemos sin dificultad que se trata tanto de una regeneración anímica, como de una resurrección espiritual donde el hombre viejo, el ignorante de ciertas realidades o conocimientos esotéricos, cede su lugar al hombre nuevo, que a raíz del estudio y de la meditación sobre las antiguas tradiciones y símbolos secretos de la orden iniciática a la que pertenece, puede ser fecundado por el Conocimiento y comenzar a producir su propia autogestación.

Este desarrollo estará seguido y marcado por pruebas, pues el aspirante una vez que ha decidido pasar por la «puerta estrecha» de la caverna, tendrá que superar una serie de cambios y dificultades, tanto consigo mismo como con respecto a los demás, lo que lógicamente y en razón de su nuevo estado traerá aparejadas una serie de dificultades derivadas de su resolución de conocer y actuar en consecuencia. Todo esto en verdad se produce en el interior de la conciencia, en lo más oscuro y velado del corazón humano y se vivirá como una creciente necesidad de alimento espiritual y de intriga e interés por los secretos de su Orden, lo cual lo llevará a una apasionada investigación de sus ritos y símbolos al igual que de sus tradiciones y antiguos usos y costumbres que, desde luego, tienen una razón fundamental de ser que no puede ser soslayada.

El corazón en el hombre, como la caverna en la tierra y el claro en la oscura espesura de la fronda –el corazón del bosque– son lugares espaciales de iniciación. Allí se realiza el paso del caos al orden, la transformación de lo amorfo en algo coherente y vital y el renacimiento de una nueva realidad que se caracteriza por el abandono del estado profano y la integración al logos o cosmos, a la realidad de la vida, manifestada por los símbolos de nuestro templo, al que se nace parido entre las columnas J y B, y que al ubicarnos frente al ara o altar central, nos otorga una responsabilidad acorde con nuestro nuevo estado.

Como el hombre es una miniatura del universo, él mismo es el símbolo de su propio templo interior, y su nacimiento a este nuevo espacio de su conciencia será acompañado por una serie de acontecimientos, de símbolos personales que le obligarán a desarrollar ciertas transformaciones y virtudes. En este sentido, no debe olvidar que su Logia es también un taller y como tal un lugar de trabajo, un permanente recordatorio de la necesidad de laborar en forma constante en la construcción de la obra interna y en el perfeccionamiento de sus aptitudes por medio del camino de la búsqueda del Conocimiento. Lo que es lo mismo que pulir la tosca piedra bruta de nuestra materia indiferenciada hasta lograr que ésta sea una obra bella, precisa y acabada.

Aut0res: Sete Mestres Maçons

NOTA

Este texto pertence ao livro Símbolo, Rito, Iniciación, publicado por Ed. Obelisco, Barcelona 1992, e posteriormente por Kier, Buenos Aires 2003 com o título Cosmogonía Masónica: Símbolo, Rito, Iniciación.

Sobre Luiz Marcelo Viegas

Mestre Maçom da ARLS Pioneiros de Ibirité, nº 273, jurisdicionada à GLMMG. Membro da Escola Maçônica Mestre Antônio Augusto Alves D'Almeida - GLMMG e da Academia Mineira Maçônica de Letras. Contato: opontodentrodocirculo@gmail.com
Esse post foi publicado em Simbolismo e Símbolos e marcado , . Guardar link permanente.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s

Este site utiliza o Akismet para reduzir spam. Saiba como seus dados em comentários são processados.